El Príncipe Caprichoso
(y su Demonio Hikikomori)

Shen Yuxin tiene casi veintiséis años y está al borde de su muerte: la ascensión a los Cielos como Dios es su única salvación. Pero ¿cómo puede ascender a los Cielos y reclamar su divinidad si ni siquiera lo ha conseguido por cuna de oro, y ahora tampoco parece poder conseguirlo por mérito propio?
Si hubiera nacido cuatrocientos años antes, solo con ser un Príncipe Heredero los Cielos hubieran sido gentiles con él. Pero ¿ahora? Obligado a trabajar mano a mano con su leal sirviente y un Dios casi olvidado por la humanidad, conoce a un antiguo demonio que, a pesar de todo, parece ser el único capaz de realmente ayudarlo en su camino hacia convertirse en un Dios.